Cuando una SL necesita un coche, la duda casi siempre es la misma: comprarlo, financiarlo con leasing o cogerlo en renting. Antes de comparar las tres, hay una pregunta que condiciona más que ninguna: ¿el coche va a tener uso privado?

Antes de elegir: ¿uso privado o 100% afecto?

Si el coche es de un comercial, una furgoneta de obra o un vehículo de flota que solo se usa para trabajar, está afecto al 100% y todo lo que cuesta (cuota, amortización, combustible, seguro, mantenimiento) es gasto deducible en el Impuesto de Sociedades.

Si lo usa el socio o el administrador también para su vida personal (lo habitual en un “coche de dirección”), la parte de uso privado se imputa como retribución en especie en la nómina de quien lo usa, con su coste de IRPF y su ingreso a cuenta. Bien tratada así, esa parte sigue siendo gasto deducible para la SL, igual que cualquier retribución de personal; lo que no se puede deducir es el uso privado que no se declara. Esa valoración es del 20% anual del coste de adquisición (impuestos incluidos) si el coche es propiedad de la empresa, o del 20% sobre el valor de mercado del vehículo nuevo si es renting o leasing, con una reducción de entre el 15% y el 30% para vehículos eficientes (la máxima, para eléctricos e híbridos enchufables). En este escenario, el ahorro fiscal de “ponerlo a nombre de la empresa” es menor de lo que parece —lo acaba pagando el usuario vía IRPF—, y la elección entre compra, renting o leasing pasa a segundo plano.

Compra: amortización lenta, caja inmovilizada

La SL compra el coche y lo amortiza según tablas (turismos, hasta el 16% anual). La deducción se reparte a lo largo de muchos años y el desembolso es íntegro desde el principio, o genera deuda. Tiene sentido si hay tesorería de sobra y el coche se va a usar muchos años.

Leasing: amortización acelerada si te lo quedas

El leasing es financiación con opción de compra: contablemente activas el vehículo y lo amortizas, pero el régimen especial del artículo 106 permite deducir la parte de recuperación del coste con el límite del doble del coeficiente de tablas (el triple para empresas de reducida dimensión). En la práctica, adelantas deducción a los primeros años y reduces base imponible antes. Interesa si la SL quiere quedarse el coche y tiene capacidad de endeudamiento.

Renting: gasto plano y sin gestión

En el renting pagas una cuota mensual que incluye el alquiler más servicios (seguro, mantenimiento, ITV, neumáticos). No activas nada: la cuota íntegra es gasto deducible en la parte afecta. Sin desembolso inicial, coste previsible y cero papeleo de gestión del vehículo. Suele salir algo más caro en coste total, pero pagas por la previsibilidad y por no dedicarle tiempo. Encaja bien si renuevas coche cada 3 o 4 años.

El IVA es el mismo en las tres

Compres, hagas leasing o renting, el IVA soportado del vehículo (y de su combustible y mantenimiento) se deduce al 50% por presunción legal, salvo que pruebes mayor afectación o estés en la lista del 100% (taxi, autoescuela, comerciales, transporte, vigilancia). Lo explicamos en detalle en cuánto te puedes desgravar del coche. Cambia el cuándo soportas ese IVA: de golpe en la compra, repartido en leasing, mes a mes en renting.

Un ejemplo con números, a 4 años

Coche 100% afecto a la actividad (sin uso privado, para aislar la comparación), valor 30.000 € + IVA (6.300 €) = 36.300 € de precio total.

Compra Leasing (4 años) Renting (4 años)
Desembolso inicial 36.300 € (o financiación aparte) Sin entrada relevante Sin entrada
Cuota mensual aproximada — ≈ 750 € + IVA ≈ 650 € + IVA (incluye seguro, mantenimiento, ITV)
Qué te deduces en el Impuesto de Sociedades Amortización según tablas: hasta el 16% anual → 4.800 €/año Amortización acelerada: hasta el doble de tablas (32%) los primeros años → hasta 9.600 €/año El 100% de la cuota (en la parte afecta) → ≈ 7.800 €/año
Ahorro fiscal aproximado en IS (tipo 25%) ≈ 1.200 €/año, constante durante varios años ≈ 2.400 €/año en los primeros 2-3 años, luego menos ≈ 1.950 €/año mientras dure el contrato
IVA recuperable 3.150 € (50% de 6.300 €) de golpe, en la compra 50% del IVA de cada cuota, repartido en 4 años 50% del IVA de cada cuota, repartido en 4 años
¿El coche queda en el balance de la SL? Sí Sí No
Seguro, mantenimiento, ITV Los gestionas y pagas tú aparte Los gestionas y pagas tú aparte Incluidos en la cuota

Son cifras redondeadas para ilustrar el mecanismo, no una tabla de precios: los tuyos dependen del modelo, la entidad financiera y las condiciones que negocies. Lo que sí se mantiene siempre es el orden de magnitud: el leasing adelanta deducción fiscal frente a la compra, y el renting cambia parte de ese ahorro por no tener que gestionar nada.

La conclusión, sin rodeos

  • Compra: tiene sentido si te sobra tesorería y vas a quedarte el coche muchos años (más de 6-7). Es la opción con menos coste financiero, pero la que más caja inmoviliza desde el primer día.
  • Leasing: tiene sentido si quieres quedarte el coche a medio plazo y te interesa adelantar deducción fiscal en los primeros años. Exige capacidad de endeudamiento y algo de gestión (seguro, mantenimiento van por tu cuenta).
  • Renting: tiene sentido si cambias de coche cada 3-4 años y prefieres una cuota fija sin sorpresas ni papeleo, a cambio de un coste total algo mayor.

Si el coche va a tener uso privado del socio o administrador, calcula primero la retribución en especie (ver arriba): en muchos casos reduce el ahorro fiscal lo bastante como para que la elección entre compra, leasing y renting deje de ser lo más relevante de la decisión.

¿Necesitas verlo con los números reales de tu SL?

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