Uno de los primeros números que busca cualquiera que se plantea darse de alta como autónomo es cuánto va a pagar cada mes a la Seguridad Social. La respuesta corta: casi nadie paga la cuota completa desde el primer día. Existe la tarifa plana, y después un sistema de tramos.
Qué es la tarifa plana y cuánto dura
Es una cuota reducida para quien se da de alta como autónomo por primera vez, o no ha estado en el RETA en los dos años anteriores. Durante 2023-2025 la base se fijó en 80 €/mes; a partir de 2026 el importe exacto lo fija cada año la Ley de Presupuestos Generales del Estado, así que conviene confirmar la cifra vigente antes de darla por cerrada. A esa base se suma siempre el MEI (Mecanismo de Equidad Intergeneracional, un 0,9% adicional que no admite ningún tipo de bonificación), que sube la cuota real a pagar a un rango de aproximadamente 88,64-88,72 €/mes.
Dura 12 meses. Si tus rendimientos netos previstos quedan por debajo del Salario Mínimo Interprofesional, se puede ampliar a 24. Si eres una persona con discapacidad (grado igual o superior al 33%), víctima de violencia de género o víctima del terrorismo, el periodo inicial ya es de 24 meses, ampliable hasta 36.
Requisitos para pedirla
- No haber estado de alta como autónomo en los 2 años anteriores (3 si ya disfrutaste de la tarifa plana antes).
- Estar al corriente de pago con la Seguridad Social en el momento de la concesión.
- Solicitarla en el propio trámite de alta (modelo TA.0521): no es retroactiva, si no la pides al darte de alta la pierdes.
Qué pasa cuando se acaba
Pasados los 12 (o 24, o 36) meses, entras en el sistema de tramos: pagas según el rendimiento neto que preveas tener ese año, no una cuota fija igual para todos. Hay 15 tramos (3 en la tabla reducida, 12 en la tabla general), desde cuotas de aproximadamente 200 €/mes para los rendimientos más bajos hasta cerca de 590 €/mes para quienes prevén más de 6.000 €/mes de rendimiento neto.
Eliges el tramo al darte de alta (o al acabar la tarifa plana) según lo que estimes que vas a ganar. Se puede cambiar hasta 6 veces al año, con efecto bimestral: el cambio empieza a aplicarse el 1 de marzo, mayo, julio, septiembre, noviembre o el 1 de enero del año siguiente, según cuándo lo solicites. Antes de fijar el tuyo, confírmalo con nosotros con los datos de tu caso (ver también cuánto reservar cada mes para impuestos, que es la otra cara de la misma previsión de caja).
Por qué no conviene elegir el tramo “a ojo”
Un tramo muy por debajo de lo que realmente vas a ganar puede derivar en una regularización con recargo al año siguiente; uno muy por encima significa pagar de más mes a mes sin necesidad. Es de las primeras decisiones fiscales que toma un autónomo nuevo, y conviene tomarla con cifras reales delante, no a ojo — lo revisamos gratis en la primera llamada, junto con el resto de tu situación (ver cuánto cuesta una gestoría online).
Si estás pensando en darte de alta, tienes la guía completa del alta de autónomo: cuándo, cómo y cuánto cuesta con nosotros.