No es “SL = ya no eres autónomo”
Uno de los malentendidos más comunes al montar una SL es pensar que, al ser una sociedad quien factura, uno deja de ser autónomo. No es así si trabajas en tu propia empresa: la ley te obliga a cotizar en el RETA como autónomo societario cuando tienes el control efectivo de la sociedad y prestas en ella un trabajo habitual, personal y directo.
Cuándo se activa la obligación
A grandes rasgos, se considera que hay control efectivo (y por tanto obligación de alta como autónomo societario) en casos como:
- Ser socio y poseer al menos un tercio del capital social.
- Ser socio con al menos la cuarta parte del capital y ejercer funciones de dirección y gerencia (administrador).
- Ser administrador con funciones ejecutivas retribuidas, aunque tu participación sea menor, si en la práctica tienes el control de la sociedad.
- Sumar tu participación con la de familiares hasta el segundo grado que convivan contigo puede hacer que, entre todos, se supere el umbral de control aunque tú solo tengas una parte pequeña.
Estos porcentajes concretos conviene comprobarlos caso a caso — la casuística real (varios socios, pactos de socios, quién administra) hace que valga más una revisión concreta que aplicar la regla general a ciegas.
En qué cambia la cotización
El autónomo societario cotiza en el mismo régimen (RETA) que cualquier otro autónomo, pero con condiciones distintas a las de un autónomo “normal”:
- Sí puede acceder a la tarifa plana de inicio de actividad (art. 38 ter.9 de la Ley 20/2007, LETA), igual que el autónomo general, pero no puede beneficiarse de bases de cotización por debajo del Grupo 7 del Régimen General — a diferencia del margen más amplio que tiene el autónomo general en el sistema de tramos por rendimientos reales.
- Tiene una base mínima de cotización más alta que la del autónomo general, independientemente de lo que gane realmente ese mes — es una peculiaridad del sistema de cotización por rendimientos reales vigente desde 2023.
- El resto del funcionamiento (cotizar según previsión de rendimientos, regularización posterior) sigue el mismo esquema que el autónomo general — ver el artículo de esta serie sobre la regularización del RETA.
Por qué importa acertar desde el principio
Si te das de alta en el tramo equivocado (por ejemplo, como autónomo general cuando en realidad te corresponde societario, o al revés), la Seguridad Social puede exigir la diferencia de cotización con retroactividad cuando lo detecte — que puede ser bastante después del hecho, con el disgusto añadido de una regularización inesperada. No es un matiz administrativo menor: cambia cuánto pagas cada mes desde el primer día.
Antes de constituir la SL, revisa esto con nosotros
Si estás valorando pasar a SL o ya tienes una y no tienes claro si te toca alta como societario, es de las primeras cosas que revisamos en una consulta: quién administra, qué porcentaje tiene cada socio y qué implica exactamente para tu cotización. Escríbenos a contacto@asesoriamadal.es antes de que lo decida por ti una inspección.