Es muy habitual mezclar dos obligaciones que no son la misma cosa: Verifactu y la factura electrónica obligatoria. Coinciden en el tiempo y las dos hablan de “facturación digital”, pero regulan cosas distintas.
Verifactu no es esto
Verifactu obliga a que el programa con el que facturas registre cada factura de forma que no se pueda alterar sin dejar rastro. Es una obligación sobre el software que usas, no sobre el formato en el que le envías la factura a tu cliente. Lo explicamos con fechas concretas en Verifactu: qué es y cuándo te afecta.
Qué es la factura electrónica obligatoria (Ley Crea y Crece)
Esta es otra norma: la Ley 18/2022 de creación y crecimiento de empresas obliga a emitir y recibir facturas entre empresas y autónomos en un formato electrónico estructurado, no un PDF cualquiera, sino un archivo que un sistema informático puede leer e interpretar sin intervención manual, y a poder informar del estado de esa factura (pagada, pendiente, rechazada).
Quién está obligado
Todas las empresas y autónomos que facturen a otras empresas o a otros autónomos (operaciones B2B). No afecta a las facturas que emites a particulares, ni depende de si usas o no un programa informático para facturar, esa es la parte que regula Verifactu, no esta norma.
Cuándo es obligatoria
El reglamento que desarrolla esta obligación, el Real Decreto 238/2026, de 25 de marzo, ya está aprobado y publicado. Fija un calendario de 12 meses para las empresas con una facturación anual superior a 8 millones de euros, y de 24 meses para el resto de empresas y autónomos. Ese plazo ya está en marcha: la Orden HAC/1028/2026, publicada el 5 de octubre de 2026, entró en vigor el 6 de octubre. Por tanto, la obligación empieza el 6 de octubre de 2027 para las empresas con más de 8 millones de euros de facturación y el 6 de octubre de 2028 para el resto de empresas y autónomos. Estas fechas no cambian por el posible aplazamiento de Verifactu: es otra norma (ver Verifactu se aplaza a octubre de 2028).
Qué puedes ir haciendo ya
Lo más útil ahora mismo es comprobar que tu programa de facturación puede generar formato electrónico estructurado (Facturae u otros estándares equivalentes). En la práctica, suele ser el mismo requisito técnico que exige Verifactu, así que revisar uno te deja encaminado para el otro.